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  • Última modificación de la entrada:5 septiembre, 2022
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LUMINARIAS CON TECNOLOGIA LED: MITOS Y REALIDADES

La iluminación LED ofrece ciertas ventajas sobre la iluminación con tecnologías convencionales.  Sin embargo muchas de esas ventajas están cuestionadas y a veces desestimadas debido a algunos mitos que se generan en torno a dichas ventajas.

A continuación aclararemos las dudas más frecuentes sobre la tecnología LED y desmentiremos aquellas afirmaciones que alejan a los clientes de su uso.

Mito: Las luminarias con tecnología LED son demasiado costosas

Realidad: Hay dos maneras de evaluar el costo de la iluminación con luminarias LED. La primera es sólo considerando el costo de la inversión inicial, que es más elevado que las luminarias de vapor de sodio o haluro metálico. La segunda manera es considerando el retorno de la inversión en un determinado periodo. Podemos calcular el retorno considerando el costo de la inversión de los equipos y contrastándolo con los ahorros de energía (una luminaria LED ahorra entre el 50 y el 70% de energía) y el mantenimiento de una instalación con luminarias tradicionales.

Mito: Los chips LED no generan calor

Realidad: Las fuentes de luz convencionales generan una alta cantidad de calor a través de su haz de luz. En cambio, los chips LED pueden transformar la mayor parte de la energía eléctrica que consumen en luz visible. No obstante, la excitación de los materiales semiconductores sí genera calor pero no en demasía, las cuales deben ser disipadas para evitar una depreciación de la salida luminosa y una disminución de la vida útil del LED.

Mito: Las luminarias con tecnología LED no pueden funcionar en ambientes extremadamente fríos.
Realidad: Los luminarias con tecnología LED instalados a muy bajas temperaturas ambiente, tienden a ser más eficientes y a incrementar su vida útil. Nuestras luminarias LED han sido probadas en cámaras frigoríficas logrando resultados óptimos.

Mito: Los chips LED son frágiles y poco resistentes a las vibraciones.
Realidades: Su construcción en estado sólido, libre de filamentos, cápsulas interiores, cristales, etc. hace que los chips LED resulten perfectos para ser utilizados en aplicaciones de iluminación exterior bajo condiciones extremas como puentes y vialidades de alta circulación y otros ambientes.

Mito: Los chips presentan problemas para encenderse rápidamente.
Realidades: Los LED tienen la capacidad de alcanzar su emisión máxima prácticamente de manera instantánea luego de encenderlos y pueden apagarse rápidamente por periodos prolongados sin que eso acorte su vida útil.

Mito: Las luces LED no se pueden atenuar ni controlar
Realidad: La electrónica de los luminarias con tecnología LED que utilicen drivers atenuables son compatibles con un sin número de sistemas de control de una manera más robusta. Pueden ser conectados a temporizadores, sensores de luz, tránsito, y visibilidad, cámaras de vigilancia, adaptándose a diferentes condiciones de clima y visibilidad.

Mito: La luz emitida por los luminarias con tecnología LED no es óptima para la iluminación de alumbrado público.
Realidad: Estudios realizados por autoridades en diferentes países, sobre los efectos de la iluminación de vialidades con luminarias con tecnología LED arrojan  resultados sorprendentes sobre la aceptación de su luz de color blanco y sobre cómo esta les permite ver mejor.
La reproducción de color de las fuentes luminosas con tecnología LED alcanza niveles muy superiores a las fuentes convencionales. Mientras que una lámpara de Vapor de Sodio de Haluro metalico alcanza niveles del 25  del Indice de Reproducción Cromática (CRI) las fuentes con tecnología LED alcanzan niveles iguales o superiores al 70 CRI.

Mito: Los LED sí contienen sustancias peligrosas
Realidad: A diferencia de otras tecnologías como las lámparas fluorescentes o de inducción, los diodos emisores de luz no contienen sustancias peligrosas como el mercurio, el plomo u otros materiales tóxicos.

Mito: La salida luminosa de una  luminaria con tecnología LED debe ser igual a la de un luminaria convencional
Realidad: Las fuentes convencionales emiten la luz de manera omnidireccional (hacia todas las direcciones). Como resultado, requieren de reflectores y difusores para dirigir la luz hacia el lugar que se necesita iluminar. En la mayoría de los casos este proceso tiene altos desperdicios de luz, la cual queda atrapada en el luminario o rebota hacia todos lados.
Por el contrario, los luminarios LED proyectan la luz de forma dirigida y controlada, sin necesidad de generar la misma cantidad de lúmenes que los luminarias convencionales. Esta es la razón por la cual una luminaria convencional de 3,800 lúmenes puede ser sustituida por otra con tecnología LED de 2,800lm
Además podemos mencionar algunas ventajas que nos ofrecen la iluminación con tecnología LED:

Ventajas

Una luminaria LED consume entre 50 y 70% menos energía que los sistemas convencionales y por ello el sistema LED genera menos gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono (CO2), lo que la hace más sustentable.

La vida útil de esta tecnología también es mucho mayor con una duración de 70 mil horas o más. Esto reduce notablemente los gastos de mantenimiento ya que la tecnología convencional solamente cuenta con una vida de 20 mil horas promedio.

La iluminación LED ofrece una luz blanca con una alta reproducción cromática que ayuda a distinguir mejor los colores, objetos, a las personas y los vehículos en la noche. Esta iluminación normalmente es mejor que la que otorgan los sistemas convencionales de vapor de sodio y aditivos metálicos (cuarzo).

La compatibilidad con los equipos que tienen las soluciones con iluminación LED son mucho más fáciles de controlar. La electrónica con la que está diseñada la tecnología lo hace más compatible con una amplia gama de sistemas de control, como la telegestión o los temporizadores. También permiten el monitoreo remoto y la ubicación de fallas en su instalación.

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